La verdad sobre grasas saturadas

Cada día estamos descubriendo más y más información sobre como los alimentos afectan nuestros cuerpos y como consecuencia a nuestra salud.  Durante años las “Autoridades Sanitarias” nos han dicho que el pirámide de alimentos es la guía correcta para comer saludablemente.

Se ha probado científicamente que este pirámide está equivocado.  Pero aún así las “Autoridades Sanitarias” siguen diciendo que es correcto.  ¿Porqué?  Nadie lo sabe.  Puede ser porque los cereales son más baratos y más abundantes que el pescado, carne y aves.  Basar nuestras dietas en cereales significa que las “Autoridades Sanitarias” pueden garantizar, hasta cierto punto, que una gran parte de la población estará “bien alimentada”.

Sin embargo, si tenemos en cuenta un solo punto, el piramide de alimentos no tiene sentido en absoluto.  Ese punto es:

Nuestros sistemas digestivos no han cambiado en 10,000 años, sin embargo nuestros hábitos alimenticios han cambiado por completo.

Hace 10,000 años, el hombre comió lo que podía cazar (pescado, carne, aves), y lo que podía recoger (verduras y frutas).  No existían los alimentos procesados (queso, hamburguesas, salchichas), grasas vegetales que han sido fabricadas en una fábrica o cereales y azucares refinados.  Lo que amenaza nuestra salud son los alimentos procesados que las “Autoridades Sanitarias” están empeñados en que comamos.  Suma los alimentos procesados a nuestras vidas cada vez más sedentarias y tenemos una receta para el desastre.

Ni siquiera hace falta remontar 10,000 años a trás.  Nuestros bisabuelos (en algunos casos) y nuestros abuelos no comieron alimentos procesados.  Consumían carne, verduras, mantequilla y leche entera, pero también tenían vidas más activas físicamente.

Se accepta mayoritariamente que los causantes de enfermedad coronaria son las grasas saturadas y el colesterol, y pocas personas cuestionan este dato.  Se llama “la hipótesis de lípidos” y este hipótesis ha dominado la forma de pensar médica durante más de 50 años.

La teoría es que cuando comemos alimentos altos en grasas saturadas y colesterol, estas sustancias son depositadas en nuestras arterias como placas.  Estas placas, con el tiempo, incrementan, causando un estrechamiento de las arterias  hasta que un día, poca sangre o incluso nada de sangre puede pasar, causando un ataque al corazón.

Hast cierto punto, esto tiene sentido, por lo tanto la hipótesis de lípidos ganó muchos seguidores.  Sin embargo, la teoría que grasas saturadas y colesterol causan enfermedad coronaria no explica otras observaciones.

En los Estados Unidos, la tasa de enfermedad coronaria incrementó drásticamente durante un periodo cuando el consumo de grasas saturadas bajó increíblemente mientras la ingesta de colesterol se mantuvo basicamente sin cambios.

Antes de 1900, la enfermedad coronaria era muy rara en los Estados Unidos so afectaba al rededor del 8% de la población.  En 1950, la enfermedad coronaria causó el 30% de las muertes en los Estados Unidos.  Hoy en día causa más o menos el 45% de las muertes.

Durante este periodo el consumo de mantequilla calló desde 8.16 kg por persona/ año al comienzo del siglo, hasta unos 4.53kg por persona/ año en el año 1950.  Hoy en día es aún más bajo, pero la tasa de enfermedad coronaria sigue aumentando.

Durante este mismo periodo, el consumo de margarina incrementó desde 0.9 kg por persona al principio de siglo hasta 3.62kg por persona – algo que se promocionó como mucho más saludable que las grasas saturadas.

Hay muchas pruebas que las grasas trans utilizados en producir aceites y margarinas vegetales son mucho más dañinos para nuestros cuerpos que las grasas saturadas naturales.

Para entender plenamente el significado de los peligros de las grasas trans, os animo a visitar la siguiente web:

http://www.stop-trans-fat.com/what-is-trans-fat.html

Es una web muy completo, que te informa de los peligros de las grasas trans y donde las puedes encontrar en nuestra comida diaria.

Se han realizado muchos estudios para verificar el aumento de placas en diferentes nacionalidades según su dieta.  Uno de los estudios más grandes realizado para establecer que las grasas saturadas son la causa principal de enfermedad coronaria fue el Proyecto Internacional de Arteriosclerosis en 1968, en que se examinaron más de 22,000 cadaveres de 14 nacionalidades diferentes para placas en las arterias. Este estudio descubrió más o menos el mismo grado de placas in los 14 nacionalidades estudiadas.  La misma entre personas con carne como base de su dieta como las que comieron poca o nada de carne.  Las misma cantidad de placas entre personas con tasas altas de enfermedad coronaria como las que tenían poca o nada de enfermedad coronaria.

También recomiendo un video muy interesante disponible en youtube.com que se titula Big Fat Fiasco de Tom Naughton sobre “como el miedo sin fundamento de las grasas saturadas ha creado una nación de diabéticos obesos”.

También a esto hay que sumar los efectos tóxicos del azúcar.  El consumo de azúcar y sirope de maíz alto en fructosa (High Fructose Corn Syrup HFCS) ha aumentado drásticamente con el paso de los años y se puede encontrar en los sitios menos sospechados (alubias en tomate de Heinz contiene 5g de azúcar por cada 100g de producto, cereales Special K con frutos rojos contiene 23g de azúcar por cada 100g de producto, etc).  Recientemente se publicó un artículo llamado La verdad tóxica sobre el azúcar (The Toxic Truth about Sugar) por Robert H. Lustig, Laura A. Schmidt y Claire D. Brindis que demuestra que las comidas y bebidas con azúcar son la causa de enfermedades como la obesidad, enfermedad coronaria, cancer y problemas de hígado.  Dicen que los daños causados por el consumo de azúcar iguala los daños hechos por beber demasiado alcohol (hecho de azúcar destilado).

Entonces, que hacemos para estar sanos?  Necesitamos volver a una dieta sana y variada basado en carne, pescado y aves y mucha fruta y verdura, cualquier cereal que consumimos debería ser integral y lo menos refinado posible.  Y necesitamos movernos.  Nuestro estilo de vida sedentario tiene un efecto dramático sobre nuestra salud.  Sin embargo, en contra de las creencias populares, no necesitas volverte loco y correr un maratón o pagar un gimnasio caro, todo lo que NECESITAS hacer es andar, 30-45 minutes, 5 días por semana, y a un ritmo que te dejar fatigado.  Esto puede significar bajarte del autobus o metro un par de paradas antes de tu destino.  Lo más importante es encontrar un deporte que te guste o organizar un grupo para andar y así vas acompañado – esto también te motivará, si has quedado con otras personas no es tan fácil encontrar una excusa de no ir!  Realmente no es tan difícil.

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