Exactamente qué está intentando decirte tu cuerpo?

En general no escuchamos lo suficiente a nuestros cuerpos.  A veces tenemos antojos para cierta comida como el queso o la carne roja.  Nuestros cuerpos son muchos más listos que nosotros.  Nosotros, al fin y al cabo, estamos acondicionados por la cantidad de anuncios que vemos a diario a desear el azúcar, la comida basura, etc..  Pero algunas veces de repente tenemos un antojo para una comida específica como el queso.  El queso es alto en un amino ácido esencial llamado triptófano que es el precursor de la serotonina, también llamado la hormona de la felicidad.  Si no estás consiguiendo suficiente triptófano en tu dieta puede que tengas un problema a la hora de producir suficiente serotonina.

Sin embargo, hay muchos otros problemillas de salud cotidianos que nos molestan que simplemente pueden ser nuestros cuerpos avisándonos de que existe un desajuste nutricional que podía ser fácilmente remediable.

Por ejemplo:

Tobillos hinchados.  Esto puede ser un síntoma que te falta potasio en tu dieta.  El potasio ayuda a regular el ajuste de agua en el cuerpo, y un nivel bajo de potasio puede contribuir a la retención de agua que, a su vez, provoca una subida en la presión arterial – esto ocurre especialmente cuando se combina la falta de potasio con demasiada sal en el dieta.

En los EEUU, el Dallas Heart Study (Estudio del Corazón de Dallas) examinó los datos de 3,300 personas analizando la cantidad de potasio en muestras de orina, y por lo tanto, reflejando la ingesta en la dieta, fue asociado a lecturas de presión arterial.  Casi una cuarta parte de todas las mujeres y adolescentes y un 16% de las personas mayores de 65 años tienen una ingesta baja de potasio como resultado de su dieta.

La cantidad diaria recomendada de potasio es de 3,500mg.  Los plátanos son naturalmente altos en potasio y si estas tomando tus 5 porciones de fruta y verdura al día, no deberías tener riesgo de una deficiencia.

Esas fisuras dolorosas en la comisura de los labios pueden ser atribuidas a una falta de vitamina B2, también incluye cualquier tipo de llagas bucales.  La vitamina B2 es esencial para la producción y crecimiento de las células, sin ella, el cuerpo no puede renovar la piel y células de la mucosa alrededor de los labios.  Además, la vitamina B2 es necesaria para convertir los alimentos en energía, por lo tanto si también sufres de fatiga y/o migrañas puede ser una déficit de B2 que las provoca.

La cantidad diaria recomendada de vitamina B2 es de 1.3mg en hombres y 1.1mg en mujeres.  Aunque ya sabes que no recomiendo casi nunca la leche ni sus productos, un vaso diario de 250ml de leche debería resolver una deficiencia de B2.  Yo, personalmente, tomaría un suplemento.

Estas constantemente de mal humor?  Entonces puede que te falte hierro.  Los síntomas habituales de una deficiencia de hierro son: piel muy pálida, uñas con forma de cuchara y mareos, sin embargo, estar de mal humor junto con fatiga y falta de concentración, son síntomas tempranos de una falta de hierro debido a los niveles reducidos de oxígeno llegando al cerebro – dicho por la U.S. National Library of Medicine (Biblioteca Nacional de Medicina de EEUU).

El hierro es un componente importante de las células rojas que permite la recolecta de oxígeno y su transporte por el cuerpo.  Un 30% de chicas adolescentes y un 17% de mujeres sufren de niveles bajos de hierro, y el riesgo es aún más alto en mujeres que padecen de menstruaciones abundantes.

La cantidad diaria recomendada para el hierro es de 8.7mg en hombres y 14.8mg en mujeres.  La carne roja, frutos secos y verduras de hoja verde son muy altos en hierro, el tipo de hierro más facilmente asimilado por el cuerpo es el de las fuentes animales tales como ternera, huevos y sardinas.  Sin embargo los frutos secos, legumbres, y verduras de hoja verde también son fuentes maravillosas, pero no te olvides de tomarlos junto con una fuente de vitamina C como el tomate sin pelar o la naranja.  Para deficiencias más agudas puede que un suplemento sea necesario pero deberías consultar con tu médico antes de empezar un tratamiento con un suplemento.

La comida ya no tiene su sabor habitual?  Toda te parece sosa?  Puede que no sea tu forma de cocina (o la de tu madre!).  Niveles inadecuados de cinc en el cuerpo puede afectar tu sentido del gusto.  La Universidad de Ulster realizó un estudio con 387 participantes que demostró que aquellos participantes con niveles más bajos de cinc en sangre tuvieron más problemas a la hora de detectar los sabores salados.

Hace falta el cinc para la producción de las enzimas salivales y el desarrollo y mantenimiento de las papilas gustativas que puede señalar la relación entre la falta de cinc y problemas con el sentido del gusto aunque todavía no ha sido probada.

Pero un nivel bajo de cinc no solo afecta a tu sentido del gusto, otros síntomas de una deficiencia de cinc incluyen infecciones más frequentes como un catarro o gripe, heridas que tardan en curarse – esto es debido al rol vital del cinc en el sistema inmune y la reparación y renovación de células.

Los adolescentes tienen el mayor riesgo de padecer una deficiencia de cinc, casi una quinta parte de las niñas y la décima parte de los niños tienen niveles inacceptables de cinc debido a sus dietas.

La cantidad diaria recomendada de cinc es de 5.5 – 9.5mg para hombres y 4 – 7mg para mujeres.  La carne roja – ternera y cordero son dos fuentes muy buenas de cinc, entonces estaría bien intentar incorporar una o dos porciones a la semana.  Otras fuentes incluyen los frutos secos, especialmente los anacardos y los cacahuetes y otros cereales integrales.

Esos dolores generales no tienen que ser asociados solo con el envejecimiento!  La vitamina D tiene un rol muy importante en un cuerpo sano.  Se asocia los huesos débiles como síntoma de una deficiencia de larga duración de la vitamina D, pero los dolores generales, debilidad y fatiga pueden indicar una deficiencia menor.

Los niveles bajos de vitamina D ocurren en todas las edades, esta vitamina ayuda a regular el calcio y fósforo, minerales que son vitales para el desarrollo y mantenimiento de los huesos y los músculos.  También se piensa que la vitamina D es importante para el sistema inmune y puede aumentar la protección contra el cáncer.

La cantidad diaria recomendada es de 5mcg (micro gramos).  Sin embargo puede ser aún más fácil, 20 minutos de exposición al sol al día y sin protección solar mantendrá tus niveles de Vitamina D al máximo, o también puedes comer dos porciones de pescado graso como el salmón o las sardinas a la semana para prevenir una deficiencia.

Ahora, es el momento de empezar a escuchar a su cuerpo y qué está intentando decirte.  Tienes alguno de los síntomas que he descrito?

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