Comer sin sentido

La verdad es que comemos demasiado.  No solo comemos, en general, los tipos de alimentos equivocados tales como demasiados hidratos de carbono, demasiados alimentos refinados y procesados, y demasiada comida basura… Per también comemos demasiado en cuanto a cantidad.

He hablado anteriormente sobre comer con consciencia, pero esto va más allá que eso.  Brian Wansink, PhD y autor de “Mindless Eating and why we eat more than we think” (Comer sin sentido y porque comemos más de lo que creemos), ha pasado años estudiando el comportamiento humano en relación a la comida.

Resulta que generalmente comemos más de lo que necesitamos simplemente porque está ahí.  Ciertas situaciones significan que no hay fin a la cantidad que somos capaces de comer y la mayoría de nosotros no podríamos cuantificar lo que acabamos de comer si nos preguntasen.  Mucho tiene que ver con el entorno, dónde estamos a la hora de comer, qué estamos haciendo mientras comemos, y qué percibieron nuestros cerebros de lo que estábamos comiendo.

Aquí hay unos ejemplos:

Se invitaron a unas personas a un pase de cine donde se les regaló palomitas rancias, algunas personas recibieron contenedores medianos y otras contenedores grandes.  Las palomitas eran gratis para todos los que fueron a un pase en particular en un día específico, en una hora específica, cada persona tuvo sus propias palomitas, nadie tenía que compartir.  Al final de la película se recolectaron las palomitas sobrantes y se pesaron.  Aunque las palomitas eran rancias, las personas que vieron la película las comieron igualmente, con las personas con los contenedores más grandes comiendo más cantidad.  Si lo tienes… lo comerás…

Un restaurante fue dividido en dos. A los comensales en el lateral derecho del restaurante se les regalaron una botella de vino de California de una empresa “nueva” de vinos.  A los de la izquierda del restaurante se les regalaron el MISMO vino pero con una etiqueta diferente diciendo que era vino de una empresa de Dakota del Norte (nadie produce vino en Dakota del Norte).  Al final de la cena, sobró más vino de la empresa de Dakota del Norte y cuando preguntaron a los comensales dijeron no les había gustado mucho.  En cambio los comensales del lado derecha con su vino de California, tardaron más en cenar, estando tranquilos y charlando mientras terminaron su vino.

Otra prueba se realizó para evaluar cuanto comemos si tenemos una guía visual.  Me explico:  Cuando comemos o cenamos en un restaurante, no podemos evaluar cuanto hemos comido si no podemos VER las sobras.  Por ejemplo; si comes toda tu hamburguesa y todas tus patatas fritas no queda nada visualmente que haya sobrado para probar que hayas comido, sin embargo, si comes alitas de pollo o algo similar com huesos que dejan rastro…. Entonces es más fácil evaluar cuanto has comido.  Invitaron a unos cuantos estudiantes de universidad a ver el Super Bowl en un bar donde se les ofrecieron alitas de pollo y refrescos gratis mientras durara el partido.  Las camareras solo limpiaron la mitad de las mesas durante el partido.  En cada mesa había una fuente limpia en medio donde los estudiantes podían poner los huesos de las alitas.  Las camareras limpiaron a menudo las fuentes de la mitad de las mesas, pero no cambiaron las fuentes de las otras mesas ni una sola vez.  Al final del partido, los estudiantes que no tenían las fuentes limpias habían comido un 28% menos de alitas de pollo que los estudiantes de las mesas limpias.  Si tienes delante una manera de evaluar lo que has comido, en general comes menos.

Lo más preocupante es que, en general, a lo largo de un día, no somos conscientes de cuanto hemos comido.  Pero ese no es el único problema, debido a esta falta de consciencia comemos más cantidad de lo necesario.  Esta forma de comer sin consciencia, en el cine, en la oficina, delante de la televisión, significa que seguimos comiendo hasta que nuestros estómagos están llenos.  Llenarnos es necesario o deberíamos parar antes?  Los japoneses tienen un dicho para esto: hara hachi bu – comer hasta que estás al 80% del llenado.

Se tarda unos 20 minutos para nuestros cerebros a recibir los mensajes del tracto digestivo que hemos comido suficiente, entonces si paras cuando hayas comido suficiente en lugar de cuando ya no puedes comer más, entonces te estarás haciendo un favor grande a ti mismo.  Sería mucho más fácil manejar el peso si cada persona pensara en la comida que está ingiriendo antes de comerlo y como siente su cuerpo.  Realmente tengo hambre?  Realmente necesito comer esto?  Ya he comido suficiente?

A menudo oigo como alguien ha perdido peso simplemente reduciendo el tamaño del plato que utilizan.  Un plato más pequeño lleno de comida es más satisfactorio que un plat grande con poca cantidad de comida.  La persona cree que el o ella ha comido una cantidad satisfactoria ya que el plato estaba lleno.  Si comes la misma cantidad del plato pequeño en un plato grande, puedes convencerte a ti mismo que no has comido suficiente ya que la cantidad era muy pequeña.

Otras personas son capaces de perder peso sin saber como lo han hecho, simplemente porque no contemplamos muchas de nuestra elecciones.  Una mujer perdió peso después de dejar la cafeína y pasarse a tomar infusiones – perdió 9 kilos en 2 años con este simple cambio y sin cambiar nada más en su dieta.  Pensarás que 9 kilos en 2 años no es mucho, pero recuerda, no cambió nada más, solo dejó de tomar cafeína.  Cuando le preguntaron a que se debía su perdida de peso, ella no supo responder hasta que se dio cuenta que en dejar la cafeína también había dejado los refrescos ya que contienen cafeína.  Menos azúcar… menos peso.

Hay tanto que podemos hacer por nosotros mismos y manejar nuestro peso simplemente siendo más conscientes de lo que comemos y bebemos y como nos sentimos.  Cuando te sirves la comida, utiliza un plato más pequeño o poner menos en el plato.  Pregunta a ti mismo si ya no tienes más hambre durante la comida en lugar de esperar a la sensación de estar lleno, o terminar todo en tu plato sin sentido ya que te educaron a terminarlo todo.  Ser más considerado contigo mismo, tu cuerpo te lo agradecerá.

Te puedo ayudar a mejorar tu salud.  Si quieres pedirme una cita presencial (Madrid) o online (Skype), mandame un email a lucycarr@socialnutrition.com

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