El azúcar es nocivo?

Durante años se ha cuestionado si el azúcar es nocivo o no.  Recientemente, se ha demostrado que tiene la misma reacción en el cerebro que la COCAÍNA.

Entonces, lo es o no?

Jordan Gaines Lewis, un candidato a PhD en la Universidad de Medicina de Penn State EEUU, está aquí para explicar exactamente qué pasa en el cerebro cuando una person DEJA de comer azúcar.

Adicción:

El azúcar es una parte tan arraigado de nuestra comida que apenas nos damos cuenta de que exista.  La mayoría de nosotros preferimos alimentos dulces sobre los alimentos agrios o amargos.  Estos es porque nuestras vías mesolímbicas refuerzan que las cosas dulces son una fuente sana de hidratos de carbono.  Y esto por la EVOLUCIÓN.

En la neurociencia, la comida se denomina como “recompensa natural”.  Para que nuestra especie puede sobrevivir, las cosas como comer, practicar el sexo y la crianza de los demás tiene que ser placentero para el cerebro para que estos comportamientos sean reforzados y repetidos.

La evolución ha desarrollado la vía mesolímbica, este es un sistema cerebral que descifra estas recompensas para nosotros.  Cuando hacemos algo que es placentero, el área tegmental ventral utiliza la dopamina, un neurotransmisor, para señalar al núcleo accumbens.

Lo que nos ayuda a decidir si queremos comer otro trozo de tarta de chocolate es la conexión entre el núcleo accumbens y la corteza prefrontal.  La corteza prefrontal también activa hormonas que implantan la idea que la tarta que estamos comiendo está muy buena y hace que recordamos esto en el futuro.  Y, volvemos a la evolución, cuando nuestros ancestros buscaban comida los sabores agrios significaban “todavía no maduro”, los amargos significaban “alerta – veneno!” y los dulces significaban “ok!”

Sin embargo, la dieta moderan ha cambiado por completo desde los días de recolectar fruta.  Con
grandes cantidades de alimentos procesados y preparados en nuestras dietas significa que es casi imposible escaparnos de los azúcares añadidos o “escondidos”.  Hace una década, se estimó que el Americano medio consumía 22 cucharaditas de azúcar AÑADIDO al día, sumando 350 calorías extras.

No hace mucho, un experto estimó que el Británico medio consume 238 cucharaditas de azúcar a la SEMANA.

Estos azúcares añadidos o escondidos nos han convertido a todos en adictos sin saberlo.

Las drogas como la nicotina, la cocaína y la heroína secuestran el circuito de recompensa del cerebro y hace que los usuarios sean dependientes de ellas, el incremento en las pruebas neuro-químicas y de comportamiento sugiere que el AZÚCAR es tan adictivo de la misma manera que las drogas.

Hay 4 componentes mayores en la adicción:  atracones, abstinencia, antojos y sensibilización cruzada (la noción que una sustancia nociva predispone a una persona a convertirse en adicta de otra sustancia).

Todos estos componentes han sido observados en ratas probadas en laboratorios por el abuso de azúcar además de drogas.

Un experimento típico funciona de esta manera:  las ratas son privadas de comida durante 12 horas al día, después se las dan 12 horas de acceso a una solución azucarada y su comida habitual.  Después de un mes con esta rutina diaria, las ratas mostraron comportamientos similares a aquellas tomando drogas.  Se atracan con la solución azucarada durante un periodo corto de tiempo, mucho más que con su comida habitual.  También muestran signos de ansiedad y depresión durante el periodo de privación de comida.

También, muchas ratas tratadas con azúcar que después fueron expuestas a drogas tales como la cocaína y opiáceos, demuestran comportamientos de dependencia hacia las drogas en comparación con ratas que no consumieron azúcar previamente.

Como las drogas, el azúcar provoca la liberación de dopamina en el núcleo accumbens, el parte del cerebro que controla los sentimientos de recompensa.

A largo plazo, el consumo regular del azúcar cambia la expresión genética y la disponibilidad de los receptores de la dopamina en el cerebro.  Específicamente, el azúcar incrementa la concentración de un tipo de receptor llamado D1, pero disminuye otro tipo de receptor llamado D2.  El consumo regular de azúcar también inhibe la acción del transportador de la dopamina, este es una proteína que saca la dopamina del sinapsis y la vuelve a meter en la neurona después de su disparo.

Todo esto significa que con el paso del tiempo, el acceso repetido al azúcar conlleva a la señalización prolongada de la dopamina, una mayor estimulación  de las vías de recompensa del cerebro y una necesidad de más azúcar para activar los receptores de la dopamina.

En resumen, el cerebro se vuelve tolerante al azúcar – y hace falta más para conseguir el mismo “subidón” por azúcar.

Abstinencia:

Algunas personas dejan el azúcar durante cortos periodos de tiempo como durante la cuaresma.  Un compañero de Lewis hizo esto y le contó que los antojos no desaparecieron por completo pero fueron más manejables después de una semana más o menos.

Un estudio del 2002 por Carlo Colantuoni, Et Al de la Universidad de Princeton – las ratas que habían sido sometidas a un protocolo típico de dependencia de azúcar fueron sometidos posteriormente a una “retirada (o abstinencia) del azúcar”.

Esto se llevó a cabo bien por privación de alimentos o con un tratamiento con naloxona, una fármaco utilizado para tratar la adicción de opiáceos que se une a los receptores en el circuito de recompensa del cerebro y evita los antojos para drogas.  Ambos métodos para la retirada produjeron los mismos problemas físicos, incluyendo castañeteo de dientes, temblores de las patas y sacudir la cabeza.  Las ratas tratados con naloxona también parecían más ansiosas, ya que pasaron menos tiempo en un aparato elevado que no tenía paredes en ambos lados.  Las ratas en abstinencia del azúcar también se mostraron más pasivas en la prueba de natación forzada, prefiriendo flotar en lugar de intentar escapar activamente cuando fueron metidas en el agua, sugiriendo sentimientos de impotencia.

Obviamente, estos experimentos en ratas son bastante extremas, pero nos dan una visión de las bases neuro-químicas de la dependencia, abstinencia y comportamiento provocados por el azúcar.

Nosotros los humanos hemos pasado décadas debatiendo la existencia de la “adicción al azúcar”.  Hay historias de las personas que pasan por la “retirada del azúcar” que describen los antojos, que pueden llevar a la recaída y comer compulsivamente.  Sin embargo, también existen un número sin fin de artículos y libros sobre la energía sin límites y la felicidad encontrada de nuevo de aquellas personas que han dejado el azúcar para siempre.

Entonces, que vas a elegir?  Ser un esclavo de la industria del azúcar, un adicto?  O, pasarás por la retirada con la esperanza de conseguir una vida más saludable y más feliz?

Te puedo ayudar a mejorar tu salud.  Si quieres pedirme una cita presencial (Madrid) o online (Skype), mandame un email a lucycarr@socialnutrition.com

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