Libérate de tu grasa abdominal

La semana pasada os recordé el tema de los diferente tipos de grasas corporales; la grasa subcutánea o periférico (tipo pera) y la grasa abdominal o visceral que se acumula alrededor de los órganos internos detrás de la pared abdominal (tipo manzana).  Hay que recordar que este tipo de grasa es del tipo peligroso.  La grasa abdominal libera proteínas y hormonas que pueden causar inflamación, que a su vez daña las arterias y acampa en tu hígado; que afecta como tu cuerpo procesa los azucares y la grasa.  La grasa abdominal también está vinculada al diabetes tipo 2, la enfermedad cardiovascular, derrames y otras enfermedades crónicas.  Pero ahora, puedes ponerla remedio!

Obviamente, una dieta sana es clave.  Una dieta mala causa que el cuerpo acumula grasa y la mantiene, entonces cambiando tu dieta cambiará la forma de tu cuerpo.  Necesitas sentarte y analizar tu dieta actual y ver que cambios debes realizar.  La manera más efectiva de hacer esto es mantener un diario de comida durante una semana o dos.  CADA VEZ que comes o bebes algo lo apuntas – no esperes al final del día ya que olvidarás muchas cosas.

Dos cambios grandes que necesitarás incorporar a tu vida para que tu guerra contra la grasa abdominal sea efectiva son:

  1. INCREMENTAR las grasas sanas en tu dieta.  Ultimamente ha habido mucho ruido en la prensa sobre las dietas bajas en grasa y como NO son efectivas a la hora de perder peso – y es cierto.  La grasa no es el enemigo – los AGMs (Ácidos Grasos Monoinsaturados) encontrados en los frutos secos, aceite de oliva y aguacates promocionan la perdida de grasa abdominal.
  2. DEJAR EL AZÚCAR AÑADIDO – en todas sus formas.  Esto incluye todos los alimentos procesados – dulce o salado, miel, agave, todos los cereales – incluyendo orgánicos, ya que se convierten rápidamente en azucares en el cuerpo.  Cuando piensas en comida piensa en NATURAL – fruta, verdura, proteína animal y lo más orgánico posible.  Olvídate de las carnes procesadas como los perritos calientes, hamburguesas, etc..  Olvídate de los refrescos y el alcohol, patatas fritas, ketchup y mayonesa.
Piensa – fruta fresca, ensaladas, hamburguesas caseras, pescados al horno… piensa en fresco y lo más orgánico posible.
Incluso para mi, una nutricionista, encuentro toda la información sobre dietas que existe es muy confusa, por ejemplo:
  • Tienes que comer 3 comidas al día
  • Nunca debes saltar el desayuno
  • Debes comer 5 comidas al día
  • Tienes que beber 3 litros de agua al día
  • etc..etc..etc..
Yo creo que no existe una dieta que vale para todo el mundo.  Depende de ti, tu estilo de vida, tu cuerpo.  Algunas personas no son capaces de desayunar – otras no pueden vivir sin ello.  Algunas personas comen todo el rato durante todo el día – otras no.  Sin embargo, se puede decir mucho a favor del ayuno – puedes leer mi post sobre la Ciencia detrás del Ayuno aquí.  Realmente ayuda a tu cuerpo hacer lo que tiene que hacer a nivel celular.  Si tu mecanismo funciona bien entonces tu plan de perder esa grasa abdominal funcionará mejor.  Realmente solo estamos hablando de saltar el desayuno y hacer que la comida sea tu primera comida del día.
Obviamente, todos somos humanos, y como humanos todos cometemos errores.  Aquí están los errores más comunes que hizo que acumularas la grasa abdominal para empezar:
  1. REFRESCOS:  Obviamente beber un refresco con todo su azúcar hará que engordes.  Pero sabías que beber refrescos LIGHT dobla tu riesgo de obesidad comparado con no beber ninguno?  Los investigadores han demostrado que beber refrescos light aumenta tu riesgo de ganar peso – que beber refrescos normales.  El agua es tu mejor amigo –  el único que no te engañará!
  2. DEFICIENCIA DE MAGNESIO:  Este mineral es increíblemente importante ya que es utilizado por todos los órganos del cuerpo, sobre todo el corazón, los músculos y los riñones.  Los investigadores han descubierto que las personas que consumen niveles altos de magnesio tienden a tener niveles de glucosa e insulina en sangre más bajos.  Niveles bajos de magnesio demuestran ser los culpables de fatiga no explicada, debilidad, arritmias, espasmos musculares y espasmos oculares.  Muchas verduras son una fuente muy buena de magnesio: acelgas, espinacas, frutos secos y semillas como calabaza, girasol y sésamo, algunas alubias, aguacates y algas.
  3. ESTRÉS:  Si estás estresad@ tendrás aumentados tus niveles de hormonas del estrés  y esto puede impedir que pierdas peso.  Tienes que encontrar un programa para combatir el estrés que te va bien.  Como con las dietas, depende de lo que funciona para ti, algunas personas prefieren una actividad física como correr, boxeo o ciclismo.  Otras prefieren la meditación, el yoga, escuchar música o Técnicas de Liberación Emocional (TLC).  O una combinación de las dos cosas.  Personalmente, he tenido mucho éxito con la sofrología y el yoga, sobre todo cuando los combino con correr – que me lleva a mi último punto.
  4. EJERCICIO: El movimiento – cualquier tipo de movimiento.  Nuestras vidas sedentarias nos están matando.  El cuerpo humano necesita movimiento constante.  Si estás metid@ en una oficina, detrás de una mesa durante 8-9 horas diarias; 3-5 visitas al gimnasio por semana NO contrarresta los efectos negativos de estar sentad@ tanto tiempo.  Intenta incorporar cuanto más movimiento mejor en tu día a día.  Levántate y estírate cada media hora, utiliza las escaleras en lugar del ascensor, bájate del autobús o metro 1 o 2 paradas antes y vete andando el resto del camino.  No aparques en la puerta de la oficina, aparca más lejos y vete andando.  MUÉVATE TODO LO QUE PUEDAS.

Te puedo ayudar a mejorar tu salud.  Si quieres pedirme una cita presencial (Las Rozas, Madrid) o online (Skype), mándame un email a lucycarr@socialnutrition.com

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