Como demonios dejo de comer comida basura? Parte 2

Hace un par de semanas escribí un post sobre como dejar de comer comida basura.  Sin embargo, hay tanto que hablar sobre este tema que decidí que otro post era necesaria – con la esperanza que puedo ayudar a los que queráis mejorar vuestros hábitos alimentarias.

Cuando dejas un hábito que es dañino para la salud como el tabaco o el alcohol, hasta cierto punto es “fácil” evitar esos elementos en tu vida cotidiana.  Sin embargo, no puedes no comer.  Los humanos necesitamos alimentarnos por lo tanto no la puedes evitar y ya está, y si sumas nuestro estilo de vida ajetreado, la comida rápida está a mano, listo para consumir y encima barata – es una opción fácil.  Además, la industria alimentaria NO QUIERE QUE DEJES de comer alimentos procesados y comida basura.

Vamos a centrarnos en el azúcar.

Azúcar, Jarabe de Maíz Alto en Fructosa (JMAF), dextrosa, maltosa… hay más de 41 nombres para azúcar en las etiquetas alimentarias.  Yo creo que Robert H. Lustig M.D explica muy bien el dilema del azúcar:

“Si ‘una caloría es una caloría’ fuera verdad, y la obesidad y el síndrome metabólico fueran el resultado de ‘calorías vacías’, el mantra de ‘comer menos y hacer más ejercicio’ sería verdad.  Pero el azúcar no son ‘calorías vacías’.  El componente fructosa es una toxina en si misma – una crónica, una que es dependiente de la dosis – pero sigue siendo una toxina.  Sabemos los efectos negativos de fumar y del uso prolongado del alcohol.  Cada una de las enfermedades o condiciones del síndrome metabólico están provocados por la fructosa, incluyendo la hipertensión, a través de incrementos en el ácido urico; niveles altos de triglicéridos y resistencia a la insulina, a través de la síntesis de grasa en el hígado; diabetes, vía la producción incrementada de glucosa en el hígado combinado con la resistencia a la insulina; envejecimiento acelerado, debido a daños a los lípidos y proteínas; cáncer, debido a daños al ADN, niveles altos de insulina, y el hecho que algunos cánceres parecen utilizar la fructosa preferentemente para energía; y la demencia, a través de la resistencia a la insulina en el cerebro.

El azúcar actúa sobre el centro de la recompensa para animar la ingesta subsiguiente.  Si encaja en el criterio para la adicción es irrelevante; se abusa de esta sustancia.  Te enganchas desde joven, y es más difícil de dejar el hábito después de años de uso prolongado.  Ahora hay numerosos estudios en humanos que examinan las propiedades que inducen a la dependencia del azúcar.  Por vía de reducir los señales de la dopamina en el centro de recompensa del cerebro, el placer derivado de la comida es reducida (incrementando la tolerancia), obligando al individuo a consumir más.  Y cuando se corta el azúcar, aparecen los síntomas de irritabilidad (abstinencia).”

Fat Chance, Beating the Odds Against Sugar, Processed Food, Obesity, and Disease
Robert H. Lustig, M.D.
Ninguno de nosotros está completamente seguro de cuanto azúcar existe en los alimentos que ingerimos… pero nos está dañando cada día.  Por ejemplo, mi hija de 15 años me acompañó el otro día a hacer la compra y me pidió que le comprara unos Frosties de Kellogg’s – dije que no y le expliqué porqué – por el contenido en azúcar.  Entonces, a continuación os detallo el contenido en azúcar de cuatro de los cereales para niños más conocidos: 
Realmente quieres que tus hijos coman esto?  Quieres comerlo tu?
Muchas personas creen que cambiar de los refrescos azucarados a los zumos es más sano – pero no lo es.  Hay más o menos la misma cantidad de azúcar en un zumo que en un refresco
Aunque está en Inglés creo que esta comparativa lo demuestra muy bien.
Lo que hacer que la FRUTA sea más sano que la comida basura es su contenido en fibra.  Si comes la fruta, la fibra ralentiza la absorción del azúcar en sangre, evitando el pico de glucosa en sangre y la respuesta de la insulina subsiguiente.  Cuando haces un zumo estás extrayendo toda la fibra – incluso cuando lo haces en casa, y todo lo que te queda es agua azucarado con sabor a fruta.
Cambia tu entorno:
La manera más “fácil” de evitar problemas es cambiando tu entorno.  Esto significa:
  1. Limpiar los armarios de tu cocina.  Quita todos los alimentos procesados y no sanos de tus armarios y la nevera.  Si solo tienes alimentos sanos en casa no tendrás la tentación delante.  Muchas personas me dicen, “Ya!  Pero y los niños?”  Y que de los niños?  Si evitas que ellos también coman alimentos insanos serán niños saludables y con un peso saludable.  Además, aprenderán hábitos sanos desde pequeños que se quedarán con ellos toda sus vidas.
  2. No te acerques a un restaurante de comida rápida.  Nadie te obliga a entrar.  TU puedes tomar tus propias decisiones.  Planifica las comidas por adelantado.  También puedes cocinar antes de tiempo y guardar la comida en la nevera o congelador.  Solo hace falta un poco de organización y una vez que pillas el truco no querrás ni acercarte a un establecimiento de comida basura.
  3. Toma el control.  Si tiene una etiqueta, no es comida de verdad.  La unica manera que tenemos para obligar a la industria alimentaria a cambiar su forma de hacer las cosas es no hacer lo que ellos quieren… y lo que quieren es que gastes tu dinero en comprar sus productos procesados.  No les dejes!!!!
Entonces, que va a ser?  Solo TU decides!
Te puedo ayudar a mejorar tu salud.  Si quieres pedirme una cita presencial (Las Rozas, Madrid) o online (Skype), mándame un email a lucycarr@socialnutrition.com

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