Por qué estoy más gorda que tu?

Creo que todos somos demasiado conscientes del peso hoy en día.  La obesidad es una epidemia global… tienes que tener una tall 0 para tener éxito, amor, popularidad… Realmente me parece triste.

Como nutricionista, siempre he mantenido que lo que importa es la salud – no la talla de ropa.  Pero, aunque estamos consiguiendo muchos avances en temas relacionados con el peso, aún hay preguntas “básicas” sin contestar.  La primera de las cuales es:

Por qué algunas personas engordan más que otras cuando comen el mismo número de calorías y practicando la misma cantidad de ejercicio?

Por qué tengo que cuidar al máximo lo que como porque tengo tendencia a engordar con facilidad cuando otra persona puede comer lo que quiera y no engorda ni un gramo?

Tim Spector, Profesor de Epidemiología Clínica en el Kings College, Londres UK y autor de El Mito de la Dieta, cree tener la respuesta.

El sistema digestivo es muy importante para el cuerpo humano.  También contiene una mezcla muy complejo de microbios que cuentan como la mayor parte de los 100 trillones de células en nuestros cuerpos y interactúan con nuestro genes para ayudar en la digestión, la producción de ciertas vitaminas, afectan a nuestra inmunidad, y tienen influencia sobre nuestro estado de ánimo, metabolismo y peso.

El equilibrio de estos microbios intestinales es la clave para la salud óptima y mantener un peso saludable.  Tim Spector dice:

“Es como la huella dactilar – puede que por fuera somos similares, pero por dentro somos todos diferentes.”

Por esta razón las diferentes dietas funcionan en diferentes personas.  Mientras una dieta baja en grasas funciona para una persona, una dieta alta en grasa funciona a la perfección en otra, es la razón de porque algunas personas pueden comer hidratos de carbono todos los días y otras engordan con tan solo ver un donut.

Durante años nos han dicho que una caloría es una caloría y que calorías ingeridas versus calorías quemadas es lo que hace que ganamos o perdemos peso.  Pero, si sigues este blog sabrás que es no es cierto.  Depende de como nuestros cuerpos gestionan las calorías que reciben y esa gestión depende de la interacción entre los microbios intestinales y los genes.

Sabemos que hay un número de genes que influencian el apetito y el peso.  Los microbios intestinales no tienen el poder de cambiar tus genes, sin embargo si pueden modificar la actividad de los genes y tu puedes afectar a los microbios dependiendo de lo que comes – para mejor o peor!

Entonces a lo que se resume es que tienes que comer adecuadamente para potenciar que los microbios florecen.

La variedad es la clave.  Nuestros ancestros típicamente comían unos 150 ingredientes diferentes cada semana, hoy en día la mayoría de nosotros comemos menos de 20 alimentos diferentes y mucho menos fibra.  Cuanto más variedad en tu dieta mayor variedad en tus microbios intestinales – pero mantenerlo real y poco procesado.

Todos sabéis que estoy en contra de los alimentos procesados – cualquier cosa buena que haya tenido en algún momento ha sido eliminado y reemplazado con grandes cantidades de sal y azúcar.  Por lo tanto quédate con los ALIMENTOS REALES/ FRESCOS – cocinar desde cero y mantenlo lo más crudo posible.

Las plantas son geniales para los microbios intestinales, suministrando una multitud de beneficios.  Algunas plantas como el ajo, los puerros, las alcachofas, frutos secos y plátanos, y alimentos fermentados como el tofu, kimchi y sauerkraut, suministran prebióticos que potencian la salud intestinal.

Come queso y yogures.  Pero, evita esas lonchas de queso anaranjadas y procesadas que típicamente ponen encima de tu hamburguesa y también hay que evitar a los yogures bajos en grasa y de sabores ya que suelen tener un montón de azúcar añadido para compensar la falta de sabor a quitar la grasa.

El café es maravilloso, está lleno de una química vegetal llamada polifenoles y también se cree que el café puede ayudar a prevenir la diabetes tipo 2, la Enfermedad de Alzheimer y la enfermedad cardiaca.  Pero olvídate del azúcar y los edulcorantes.

Las dietas altas en azúcares son malas para los microbios intestinales – y todo lo demás.  Los edulcorantes artificiales no son mucho mejores tampoco.  Honestamente puedes decir que algo creado en un laboratorio es bueno para la salud humana? (Que no sea un medicamento, claro).  Administraron dosis humanas de edulcorantes a ratas durante 12 semanas y mostraron una reducción significativa en microbios intestinales saludables.

Un poco – pero solo una onza, de chocolate negro cada día – preferiblemente 70% de cacao.  Los microbios aman el chocolate, lo cual descomponen en sustancias anti-inflamatorias.

Y, por supuesto, el ejercicio.  El movimiento promociona la salud intestinal estimulando la producción del butirato, una química producida por los microbios intestinales que tiene un efecto beneficioso sobre el sistema inmune.

Entonces, vas a empezar a cuidar de tus microbios intestinales?

Te puedo ayudar a mejorar tu salud.  Si quieres pedirme una cita presencial (Las Rozas, Madrid) o online (Skype), mándame un email a lucycarr@socialnutrition.com

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