El estrés engorda

Decir que la vida moderna es estresante es decir poco.  Tenemos familias que tenemos que cuidar, casas a limpiar, niños que tienen que ser atendidos, y trabajos para pagarlo todo.  Encima, tenemos el estrés añadido de estar guap@s y delgadísim@s mientras intentamos no hacer caso a la sensación de hambre y la autocrítica y la comparación con el último top model en la portada de la revista de moda.

Somos nuestros peores enemigos.  Nos comparamos continuamente con los que nos rodean.

Todos sabemos desde hace años que el estrés perjudica la salud.  Cuantas veces has oído que alguien ha sufrido un infarto o hemorragia cerebral por culpa del estrés?  El estrés y la angustia son dos de las causas más frecuentes del cáncer, y la industria de la salud también sabe que el estrés te hace engordar o al menos te impide perder peso.

Hasta ahora se pensaba que el factor estrés/peso era debido al estrés bloqueando tu sistema o el hecho que si estás estresad@ sueles querer comer cosas dulces con más frecuencia que salir a correr 5km y comer lechuga!

La Universidad de Florida ha descubierto un vínculo directo entre el estrés y el metabolismo de la grasa.  Según los autores de un estudio de dicha universidad, el estrés crónico estimula la producción de una proteína que se llama betatrofina que reduce la habilidad del cuerpo a descomponer la grasa.

Originalmente se pensaba que la betatrofina iba a ser una terapia novedosa para la diabetes.  Un estudio de la Universidad de Harvard en el 2013 sugirió que podría incrementar el número de células beta que producen insulina, sin embargo fue refutado más tarde, pero los científicos de la Universidad de Florida siguen estudiando sus capacidades utilizando ratones.

Hasta ahora han conseguido establecer el rol de la betatrofina en la regulación de la grasa.  Los
científicos descubrieron que los ratones sujeto a un estrés metabólico alto producían significativamente más betatrofina, y sus procesos normales de quemar grasa fueron ralentizados considerablemente.

También descubrieron que los ratones que experimentaron un estrés ambiental alto también produjeron cantidades más altas de betatrofina en el tejido adiposo y el hígado.

El Dr. Yang, co-autor del estudio de la Universidad de Florida, dijo que estos descubrimientos establecen que la betatrofina es una proteína relacionada con el estrés.  El estudio descubrió que la betatrofina suprime la lipasa de triglicéridos adiposo, una enzima que descompone la grasa almacenada.

Es estudio demuestra como el estrés afecta la vida de los ratones, pero hace falta realizar más pruebas en humanos.  Aunque tendremos que esperar el resultado de más estudios,  ya sabemos mucho sobre los efectos negativos del estrés en nuestras vidas y también sabemos que hay mucho que podemos hacer para manejar el estrés aunque erradicarlo por completo parece imposible en la sociedad de hoy en día.

La meditación ayuda mucho y existen pruebas científicas que las personas que meditan con regularidad son mucho más felices que las personas que no lo hacen.  Hay muchas formas de meditación, relajación y atención plena, solo tienes que descubrir qué método funciona mejor para ti.

Por lo tanto, buena suerte, y dime cual has elegido!

Te puedo ayudar a mejorar tu salud.  Si quieres pedirme una cita presencial (Las Rozas, Madrid) o online (Skype), mándame un email a lucycarr@socialnutrition.com

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