Prevención de la Muerte Prematura

En un reciente artículo, el Dr. Michael Greger cuenta la historia de lo que le motivó a convertirse en médico. Su abuela de 65 años, había sido enviado a casa en su silla de ruedas a morir. Ella sufría enfermedad cardíaca terminal y los médicos habían dicho que no había nada más que pudieran hacer por ella. Con sólo 65 años de edad su vida llegaba a su fin. Sin embargo, su abuela no estaba dispuesto a renunciar tan fácilmente.

Vio un reportaje en la televisión acerca de un hombre llamado Nathan Pritikin, uno de los pioneros de la medicina del estilo de vida, que se había ganado una reputación en revertir la enfermedad cardíaca terminal. ¿Qué tenía que perder? Ella reservó para sí misma una cita en un programa supervisado de dieta a base de plantas y ejercicio. La historia cuenta como entró en su silla de ruedas y salió andando.

El Dr Greger dice que nunca lo olvidará.  En el espacio de 3 semanas, su abuela estaba andando 10 millas al día.  El todavía era un niño, pero consiguió volver a jugar con su abuela y le inspiró a estudiar medicina.  De hecho, su abuela, quien recibió una sentencia de muerte a los 65 años, vio como su nieto se graduó y ella murió después a la avanzada edad de 96 años.

Para entonces – e incluso ahora, la profesión médica sospecha del poder de los alimentos sobre la salud.  Incluso ahora, muchos profesionales médicos utilizan fármacos para ralentizar la progresión de una enfermedad, y la cirugía se utiliza para esquivar las arterias obstruidas, pero casi siempre se espera que una enfermedad progresa gradualmente hasta que el paciente finalmente muere – normalmente después de sufrir años de mala salud.

Sin embargo, lo que si sabemos ahora es que una vez que dejamos de comer alimentos que bloquean nuestras arterias, nuestros cuerpos pueden sanarse a si mismos.

Se ha supuesto durante años que muchos de las enfermedades que nos pueden matar están pre-programadas en nuestros genes.  Enfermedades como la presión arterial alta, ataques al corazón e incluso el cáncer.  Sin embargo, nuestros genes solo cuentan para un 10-20% del riesgo.  El otro 80-90% del riesgo se contribuye a nuestro estilo de vida y nuestras dietas.  La dieta típica de occidente es la causa número 1 de muerte y discapacidad.

Hay tan solo 4 factores simples de estilo de vida que tienen un impacto fuerte sobre la prevención de

enfermedades crónicas:

  1. No fumar
  2. No estar obeso
  3. Realizar al menos media hora de ejercicio diario
  4. Comer sano (consumir más frutas, verduras y cereales integrales  y menos carne)

Si puedes adquirir estos 4 hábitos saludables, entonces existe las posibilidad de eliminar más del 90% de tu riesgo de desarrollar la diabetes, más del 80% de tu riesgo de sufrir un infarto, reducir en un 50% tu riesgo de sufrir una hemorragia cerebral, y reducir tu riesgo global de padecer  un cáncer en más de un tercio.

Mucho de esto tiene que ver con una cosa diminuta en la punta de tus cromosomas llamado telómero.  Cada una de tus células contiene 46 hebras de ADN en espiral que forman las cromosomas.  En la punta de cada cromosoma hay una “tapita” llamado telómero – piensalo como la punta de plástico en los extremos de los cordones de los zapatos.  Cada vez que tus células se dividen, un poco del telómero desaparece, y una vez que el telómero haya desaparecido por completo entonces tu célula puede morir.

Los telómeros pueden empezar a acortarse en el momento de nacer, pero cuando se han desaparecido, entonces tu también desaparecerás.  La buena noticia es que puedes proteger tus telómeros.

Las dietas ricas en frutas, verduras y otros alimentos ricos en antioxidantes, han sido asociadas con telómeros protectores y más largos.  Por otro lado, una dieta alta en hidratos de carbono refinados, refrescos, carne, pescados y lácteos ha sido vinculada a telómeros más cortos.

Pero aún hay más.  En las Montañas Blancas de California, un tipo de árbol llamado el Pino de Cerdas Cónicas (Bristlecone Pine) ha estado creciendo durante casi 4,800 años.  En las raíces de los pinos hay una enzima que parece alcanzar un máximo a unos pocos miles de años de la vida del árbol y comienza a reconstruir los telómeros de los árboles.  Apropiadamente, los científicos la han llamado telomerasa.  La mejor cosa de este descubrimiento es que una vez que los científicos sabían qué tenían que buscar, ellos encontraron telomerase también en las células humanas.

La Dra. Elizabeth Blackburn, Premio Nobel de la Medicina en el 2009 por su descubrimiento de la telomerasa y el Dr. Dean Ornish se han unido para ver como se puede activar la telomerasa en humanos.

El duo descubrió que después de tan solo tres meses siguiendo una dieta basada en plantas, junto con ejercicio, la actividad telomerasa estaba significativamente promocionada.  También realizaron un estudio de seguimiento a los 5 años que descubrió que los telómeros del grupo de control que no habían cambiado su estilo de vida, habían acortado como era de esperar con la edad mientras el grupo que sí había cambiado su estilo de vida mostraron que sus telómeros habían CRECIDO.

No solo no habían acortado o mantenido, sino que habían crecido, sugiriendo que un estilo de vida saludable puede promocionar la actividad enzimática de la telomerasa que puede dar marcha atrás al envejecimiento celular.

Una vez más, se ha probado que una dieta basada en plantas es la manera más saludable de comer.

Te puedo ayudar a mejorar tu salud.  Si quieres pedirme una cita presencial (Las Rozas, Madrid) o online (Skype), mándame un email a lucycarr@socialnutrition.com

Deja un comentario