Deteniendo el paso de los años

Cuando era niña, me parecía que la Navidad tardaba una eternidad en llegar, cuando tenía 20 años fumaba y comía fatal y me pasaba las noches bailando y «ser adulta» me parecía algo muy lejano.  Si estoy sincera, aún hoy no me siento como un adulto. Pero la vida sigue y cosas pasan que cambian…